No me gusta el fútbol pero creo que con el partido de hoy he aprendido a disfrutar de cierta “belleza” (ahí queda eso) en los campeonatos internacionales. Quiero decir, vivo en Berlín, una ciudad con tantos turcos como habitantes originales de Berlín. Y todo el mundo lo dice, los turcos no quieren quedarse en Alemania: echan de menos Turquía, no se integran, viven aquí más o menos pero siempre relacionándose entre sí y con muy poco interés por la cultura alemana en general.
No se puede generalizar así, no se puede extrapolar de lo concreto a lo universal, pero también es difícil dejar atrás tu experiencia. Paso 3 horas al día con turcos en clase de alemán y hasta la fecha ninguno de los 6 ha mostrado ningún tipo de interés por relacionarse con alguien que no sea turco, por no hablar de la cantidad de minutos por hora que pueden hablar en voz alta en turco sin preocuparse de que el resto de la clase, gente de Suecia, África, Sudamérica, Australia o donde sea, no se entere de nada. Claro , es que este es nuestro problema porque ellos viven en su habitat natural. Hay una persona kurda en clase y curiosamente (ja) es la única que ha mostrado cierto interés por no sentarse con alguien turco en clase. Qué raro.
Esta cuestión me parece decepcionante. Las personas que en los 90 éramos adolescentes y estábamos abiertos a la integración y la inmigración de cualquier tipo, qué más da, hemos ido viviendo con frustración cómo muchos inmigrantes no mostraban el menor interés por adaptarse al país al que viajaban.
Por estas cosas aprovecho que este blog tiene en sus mejores días 60 visitas y puedo permitirme ser un poquito políticamente incorrecto para decir que me moría de ganas de que Alemania ganara a Turquía en la semifinal de la “Euro”copa.
El partido ha sido tan emocionante que me lo he llegado a plantear como una metáfora en muchos sentidos. Los de clase hemos sido tan valientes de meternos en un barrio turco a vivir el encuentro (aunque en una de sus partes más “soft”) para vivir la experiencia, que somos guiris, y yo, honestamente, cuando ha marcado Turquía el primer gol, he sufrido una decepción tan grande que he pensado que definitivamente la vida es injusta.
Delante de nosotros en el bar había unas turcas totalmente organizadas y preparadas con banderas y de todo que celebraban hasta cuando un turco le hacía una falta a un alemán. Estaba tan indignado que por segundos he podido entender la violencia a la que conduce a la gente el fútbol. Ha sido diferente contener toda esa ira dentro que… dónde iba a parar.
Cuando Alemania ha empatado y cuando se ha adelantado, ha sido uno de los momentos más emocionantes de mi estancia en Berlín. Hasta nos hemos hermanado con unos germanos auténticos que había detrás.
Cuando Turquía ha empatado 2-2 he pensado que quería morirme, que estaba acabado de momento. Los turcos del bar se han envalentonado a gritar cosas en turco que no entendíamos ante lo que unos cuantos nos hemos animado a desafiar con un “Deutschland, Deutschland, Deutschland” de lo más patriótico. Algo que nunca haría en serio por mi propio país, el de la lengua que uso para expresarme con fluidez. Ha sido de lo más violento, yo podía oler la tragedia.
Cuando me preparaba para pensar que cualquier cosa menos la prórroga, que vaya chapa, Alemania ha marcado y he dado tantos saltos de alegría que se me ha caído la copa de vino entera. Estaba tan eufórico que no me reconocía.
Un rato después, mientras pensaba en lo poético de esta victoria, he visto todas esas banderas alemanas pasando sobre los coches, por no hablar de los comentarios que se han oído sobre la presidenta Angie, presente en el partido, llegando a la conclusión de que el nazionalismo alemán obviamente, porque es muy obvio, es tan penoso como cualquier otro. Pero la gente nunca va con el país que le gusta sino con el que ha nacido. Quizá es la lección número 1 cuando vas a ver un partido de fútbol, no tengo ni idea, porque es una cosa que no puedo entender.
Quizá un par de coches, quizá una decena de coches que han pasado pitando con una bandera de Alemania y otra de Turquía juntas echen por tierra todo este post. Ojalá y que sea pronto. Me gusta ver banderas juntas hasiendo el amor.